Alimentación bebé

EL MOMENTO DE ALIMENTAR A TU BEBÉ

LOS HORARIOS DE ALIMENTACIÓN

Como ya mencionamos con anterioridad, lo ideal es amamantar al bebé a libre demanda ya que él va desarrollando su propio horario de alimentación. Si tienes dudas, consulta con el pediatra para establecer cómo adaptarte mejor al horario adecuado a las necesidades y el desarrollo de tu bebé. Al inicio, lo normal es un esquema en el cual se alimente cada tres horas, pero tranquila, que tu bebé irá espaciando él mismo, estos intervalos.

EL PESO DEL BEBÉ

Amamantar a demanda significa también no forzar al niño a comer si no quiere.. Las únicas excepciones a esto son: después de la segunda semana de nacido, si el bebé continúa perdiendo peso que es lo normal en la primera semana o no gane el adecuado para su edad de ahí en adelante.

En estos casos deberás alimentarlo como mínimo cada dos a tres horas, y si es necesario, despertarlo de manera sutil. Para ello, retírale con cuidado las cobijas, cámbiale el pañal, hazle un masaje o cosquillitas ligeras por la espalda, abdomen, brazos y piernas mientras le hablas. Después, tómalo entre tus brazos y acércale la boca al pezón; si sigue muy adormilado, pasa tus dedos por los labios para que los abra.

Aunque no les pasa a todos, muchos bebés pierden peso durante los primeros días después del nacimiento. Debido a ello es muy importante que asistas a los controles con el pediatra; el primero de ellos a los tres o cinco días después del parto y nuevamente a las dos o tres semanas. De acuerdo con las tablas de peso y talla, el médico podrá determinar la situación y hacer las recomendaciones pertinentes.

Pon atención a los pañales. La cantidad de pañales que el bebé utiliza (orina y deposiciones) es un buen indicador para saber si se está alimentando bien. Apunta cuánto usas al día para llevar un registro. Las cantidades aproximadas a partir del segundo día de nacido son:

Peso bebé

Hacia las seis semanas de edad las deposiciones se vuelven menos frecuentes pero más abundantes.

¿QUÉ HACER CUANDO ESTÁ MOLESTO O INCÓMODO?

El llanto constituye la forma de comunicación del bebé y aunque es natural, no llora por llorar. Puede hacerlo porque tiene hambre, frío o sueño, porque quiere compañía o necesita cambio de pañal. Aprende a observarlo y descarta los posibles motivos de su llanto: revisa si está mojado, si le molesta alguna marquilla de la ropa, si no puede conciliar el sueño.

Sucede que a veces el bebé sigue llorando y ello puede resultar desconcertante y estresante para los papás. Aquí, algunos consejos útiles para aplicar cuando el bebé está incómodo:

  • Trata de calmarlo acuñándolo contra tu pecho y hablándole suavemente.
  • Envuélvelo en una manta firmemente y cárgalo, eso lo tranquiliza generalmente.
  • Si aún no se calma, déjalo en la cuna y tómate un descanso de unos minutos. Si hay alguien más contigo, pídele su apoyo para que atienda al bebé mientras tanto.
  • No esperes a que llore para alimentarlo, y no lo alimentes cada vez que llore.
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